Autopistas Chinas

Hola Compañeros:

Hoy dejamos las entradas de empresas para hablar un poco de un sector que me gusta mucho y que recientemente he visto cómo me lo arrebataban de las manos. Sois muchos de vosotros los que me habéis pedido sustitutos para nuestra querida Abertis, que nos la han robado. Muchos me habéis propuesto empresas, pero en general, lo que me he encontrado estaba muy caro o tenía muchos problemas fiscales. Hoy debemos de tener en cuenta que el negocio de las autopistas, al igual que otros, son negocios de vacas lecheras, es decir, que tendremos dividendos fuertes fruto de ellos, y por lo tanto debemos de exigir una fiscalidad al menos razonable. Aunque esto parezca mentira, la fiscalidad nos limita mucho dónde invertir para ciertos negocios.

La tendencia a nivel mundial es que las autopistas tengan peaje y se cobre por su uso. La racionalidad es que es algo lógico, quien usa una infraestructura la paga, como sucede con un teleférico, un puente colgante, o un museo. Pero la demagogia de la izquierda hace que esto se trate de usar como arma electoral. De todas formas lo que no es admisible en una democracia seria, es que dentro de un mismo país, unos ciudadanos paguen las autopistas y otros no, ya que entonces no jugamos todos con las mismas armas. Pero como digo, a nivel mundial, la tendencia es que se pague por el uso de las infraestructuras que es lo más lógico.

Esto nos da un espectro de inversión terrible, ya que hay muchísimos países que necesitan construir y explotar las autopistas y cualquier empresa puede optar a estos contratos, o podemos comprar empresas locales en esos países que se dediquen a este negocio. Una vez más, la catapulta de este negocio es una clase media potente. Y digo la clave, porque cuando tenemos una clase media potente, tenemos mucho consumo (el transporte de mercancías tiene un peso importante en los clientes de las autopistas), tenemos muchas personas moviéndose para ir a trabajar y tenemos muchas personas moviéndose como ocio, lo cual es otro cliente genial. Por mucho que la izquierda a nivel mundial se empeñe en repartir la miseria al estilo Venezuela (que no es otro que el objetivo de cualquier socialista y no pararán hasta que vean el país como lo está hoy Venezuela, ya que es el lugar de corrupción y servidumbre que a ellos les encanta), el mundo va por otra dirección muy distinta y cada vez son más los países que giran hacia el libre mercado, generando el ambiente para este tipo de infraestructura.

Las partes que me gustan de estos negocios son muchas. La primera de todas son los dividendos tan estables que generan y que en general ofrecen un muy buen retorno sobre el capital que ponemos. En este sector sacar el 5% anual es algo muy factible, y esto para alguien que está buscando la independencia financiera vía dividendos, o alguien que puede tener problemas laborales en el futuro es algo genial. Si invertimos a tasas de más del 5% de dividendos, la montaña sube que da gusto. Sé perfectamente que hay que pagar impuestos, que es mejor que no se repartan los dividendos…, pero hay un pero y es gordo. Cuando uno tiene un problema vital o laboral que puede acarrear problemas de ingresos en la familia, mirar tu archivo de hoja de cálculo y ver que el 80% de tus gastos están cubiertos por dividendos, da una tranquilidad y una alegría que no la da ningún fondo de inversión ni nadie que no reparta dividendos. Que traten de reírse de ti en el trabajo, hace que se valore esto mucho más, porque es la diferencia entre tragar y poner los huevos encima de la mesa. Cuando una basura humana (que hay mucho por el mundo), lanza un órdago sin cartas, el poder de los dividendos es simplemente espectacular, es de ponerle contra la pared, cuchillo en la mano, y ninguna consecuencia por rebañarle el cogote. Toda esta escoria nos odia, no se puede hacer nada contra ello. Podrían tomar nuestro camino, pero lo único que quieren es nuestro dinero sin esforzarse ni trabajar. Como he dicho muchas veces, las calculadoras financieras nos dan la verdad absoluta en términos de rentabilidad, es irrebatible. La experiencia de los inversores, y hablo en mi caso, nos dice que la tranquilidad psicológica para la jungla en la que vivimos, nos la dan unos golosos, crecientes y fiables dividendos, restando cierta rentabilidad de la ecuación. Amigos, en esta vida todo tiene un coste y esa tranquilidad que compramos con los dividendos, la debemos pagar vía pérdida de cierta rentabilidad.

La segunda cosa que me gusta mucho de este sector es su resistencia a la crisis. Está claro que si tuviéramos autopistas en Venezuela, tendríamos un problema, porque no quiero ni imaginar cómo estarán, y la gente no tiene ya nada de dinero. Pero incluso así, cuando esto acabe, las autopistas estarán ahí, y aun hoy, quien quiera pasar tendrá que pagar, y muchos lo harán. Las autopistas dependen mucho del pulso de la economía en factor absoluto. Si en un país tenemos una bajada del PIB del 10%, sentimos el sufrimiento en el ambiente, sin embargo, tengo serias dudas de que las empresas de autopistas entren en pérdidas. Está claro que ganarán mucho menos, pero seguirán generando caja, seguirán pagando dividendos, que no es poco. Mejor ejemplo que nuestra querida Abertis durante la crisis en España no hay. Abertis subió el dividendo los años de la crisis y tuvo un comportamiento bueno tanto en bolsa como en resultados. Todo esto a pesar de haber estado siendo chantajeada en la gestión por nuestros queridos amigos, la banca catalana y en cierto modo también por OHL. Si Abertis hubiera sido independiente y hubiera estado dirigida por gestores mediocres, sus resultados hubieran sido mucho mejores.

Y la tercera cosa que me gusta mucho es la protección que genera este activo frente a la inflación. Por lo general, cualquier empresa bolsa ofrece protección frente a la inflación, pero las autopistas son buenas opciones, ya que al ser un producto muy apalancado, por lo general una inflación alta destruye tu deuda, que es el mayor favor que se le puede hacer a cualquier empresa intensa en capital. La inflación, además de lo dicho, se suele producir en épocas de alta actividad económica, y por lo tanto, llevarán a estas empresas a sus máximos sin lugar a dudas. Por lo tanto, estamos ante un sector muy defensivo, y que se adapta muy bien al tipo de inversión que busco.

Cuando hablamos de infraestructura, ya sean autopistas, redes, oleoductos… estamos hablando de algo que ya de entrada, nos da ciertas pistas de lo que nos vamos a encontrar. Los puntos más importantes y a valorar son los siguientes:

  1. Rangos de deuda altos.
  2. Dividendos con alto pay-out y por norma generosos.
  3. Invertimos en algo que no se puede mover, hemos de exigir respeto a la propiedad privada.
  4. Tasas de crecimiento orgánico no altas.
  5. Justicia aceptable.
  6. Precios razonables.

Deuda

Las infraestructuras en general son negocios con unas intensidades de capital altas. Para el caso de las autopistas es lo mismo. Por lo general debemos de desembolsar cantidades altas de dinero para la construcción o concesión de las mismas, y como contraparte, podemos explotarlas por un número de años. Cuando llega el vencimiento, pues se puede renegociar mediante el pago de otra cuota, o simplemente finaliza el contrato. Dado el estado habitual de los gobiernos, lo más normal es renegociar y seguir con el negocio, pero eso supone un pago y este pago, por lo general supone más deuda. La empresa irá depreciándose ese intangible que es el contrato de explotación año a año y al final todo cuadra, o así debiera de ser.

Dentro de lo que miraremos un punto clave será la deuda y los gastos financieros. Cuando una empresa de este tipo se endeuda más de lo que debiera, suele ser para acometer más proyectos de los que su estructura de capital le permite y por lo tanto está buscando crecimiento orgánico, que ya hemos dicho que no es una de las mejores características del sector. Esto es una gran idea, y por lo general no tiene que ir mal. El problema llega cuando nos encontramos por el camino (que por desgracia suele ser en máximos de apalancamiento) un entorno de tipos altos o una crisis de masa monetaria. En esos momentos los que prestan dinero, por alguna extraña razón que no acabo de entender, prefieren prestar a gobiernos o ladrillos que a estas empresas, y las renegociaciones de créditos o las emisiones de bonos se suelen poner feas. Si esto sucede, puede llevar a la empresa a tener que aceptar tipos que limen toda la rentabilidad a la nueva inversión y si a esto le sumamos la ausencia de inflación, tenemos un problema en el momento de devolución del principal. Este es el gran problema de las empresas que se pasan en este sector con la deuda. Y esto siempre acaba de la misma forma, vendiendo a precios bajos lo mejores activos a la competencia, para pagar deuda tóxica que jamás se debió de haber emitido. Por lo tanto nuestro caballo de batalla será determinar la futura liquidez de la empresa, dado que aquí es donde nos podemos encontrar el mayor problema en cuanto a términos financieros.

Dividendos.

Como ya hemos dicho estamos ante un sector que se conoce por sus altos dividendos y alto pay-out en general. Esto es algo que debemos de controlar, ya que cuando una empresa de éstas se acerca a los límites, suele ser mucho mejor pensar en hacer un cambio, ya que llegará un día en el que tenga que decir que no puede pagar esos dividendos, y esas fechas, los mercados se lo suelen tomar a mal, aunque sea lo que hay que hacer. Para este sector no me suele gustar que se pasen del 80% en términos normales, entiendo que en medio de una crisis se pueda aumentar porque está claro que cuando todo vuelva a su normalidad, la cosa bajará, pero cuando vemos empresas que tratan de justificar lo que no se debe de justificar, me suelo poner nervioso, y en estas empresas me gusta ver caja para pagar los dividendos ampliamente.

Riesgo propiedad privada.

A pesar de que seré criticado por estas líneas, las considero las más importantes para un inversor de mi estilo. Cuando uno se dedica a invertir en infraestructura, debe de pensar, que esas toneladas de cemento estarán ahí por muchos años, en muchos años el inversor morirá y el cemento se quedará pagando dividendos a sus herederos. El mayor riesgo de una autopista es que no podemos desmontarla y llevárnosla con nosotros a otro país. Esto puede parecer una estupidez, pero debemos de exigir al país en el que tengamos pensado invertir un respeto alto por la propiedad privada, ya que ponemos nuestro dinero, pero invertir el proceso es complicado. Por fortuna para los pobres, en el momento que veamos algo raro, siempre podemos pulsar el botón de vender y salir del negocio en segundos. En este tipo de negocios si compramos barato, con los dividendos que cobramos, malo será que nos vayamos con pérdidas, si sobre todo, lo hacemos en el momento que vemos cosas raras. Cuántos, por desgracia, pensarán esto. Si hubieran largado todo lo que tenían en Venezuela cuando Chávez estaba de campaña, y lo hubieran depositado en la bolsa de USA, pues hoy estarían mucho mejor. El respeto a la propiedad privada es algo, que tiene mucha más importancia de la que se lo damos. Esto a muchos negocios les da igual, es el caso de Google, Nestlé, Marlboro, Inditex…, pero no lo es para el caso de empresas como Iberdrola, Enagás…o cualquier empresa de autopistas. Parece que ya nos hemos olvidado de los problemas de Repsol en Argentina, de Gas Natural y Shell en Egipto o de BG Group en Noruega. El respeto por las normas y la propiedad privada es muy importante y se ha de invertir donde no hay dudas razonables de que haya problemas. China plantea problemas, pero en términos de propiedad privada, se respeta mucho, más de lo que muchos se piensan. Ya me gustaría a mí que los gobernantes chinos vinieran por España una temporada para ver lo que les pasaba a los okupas, maleantes y estafadores que hay por las calles de España.

Tasas de crecimiento.

Ya he comentado que, salvo excepciones, la forma de dar crecimiento alto es mediante deuda. Y el exceso de deuda no me gusta. Por lo tanto las empresas que presentaré no tendrán unos crecimientos altos, pero sí en general unos buenos dividendos. Para este tipo de empresas algo que sea inflación más 3 es más que considerable, y si vemos algo que está igual que la inflación también es aceptable, ya que la empresa nos paga unos dividendos bastante altos y por lo tanto, ahí es donde tendremos la mayor parte del retorno. No hay mucho que contar, una autopista se hace, tiene un beneficio y una capacidad. Hay un momento en el que no se puede aumentar esa capacidad y la inversión da lo que da. Esto es algo que tenemos que entender y respetar, igual que sucede para un gaseoducto o una torre de transmisión eléctrica. Hemos de entender que puede haber ampliaciones de capital (cosa que no me gusta) o bonos convertibles, sobre todo cuando están acometiendo nuevos proyectos.

Justicia aceptable.

Esto viene muy unido al tema de la propiedad privada. Y muy unido al de las leyes estables. Lo que vengo a decir, es que hay que evitar los países bananeros. Y esto suena muy mal, lo siento mucho por ellos, pero es lo que hay. Lo que no es admisible de cara a un inversor es que nos cambien los impuestos cada dos años, las facturas de la luz y las condiciones de los trabajadores. Estos términos se deben de actualizar pero con un espectro un poco superior, porque de lo contrario rompen todas las cuentas que los inversores hacen para una inversión a largo plazo. En este caso en concreto, estos negocios son intensos en capital, pero no lo son en consumo energético ni mano de obra, por lo que el sector queda un poco fuera. Una justicia aceptable es importante, ya que siempre nos podemos encontrar con un conflicto, pero como en general estos contratos se firman con los gobiernos, no se suelen intervenir tanto. Con todo, es mejor estar en un sitio fiable que en uno bananero.

Como anexo a esto voy a contar un caso que es muy desconocido. Todos sabemos que Enagás tiene plantas regasificadoras y plantas reliq. Tras los desastres en Argentina y Egipto principalmente, hay una nueva tendencia para estos negocios, que a Enagás le supone una pérdida de negocio. Hasta hace unos años, una empresa como Enagás conseguía un contrato con un gobierno bananero, que sin poner un duro iba a tener planta. Lógicamente, la empresa cobraba y hacía negocio. Tras diversos conflictos, embargos y demás episodios socialistas, lo que sucede es que ninguna empresa se presenta a estos concursos y lo que se hace es comprar un barco enorme y chatarra, al que se le monta la infraestructura y se amarra al muelle del país. El barco hace de planta y cobra cada vez que trabaja (mucho más ya que es mucho más costoso en general), y lo que sucede es que los pobres tienen que pagar más por el gas, ya que los costes suben. Si llegan los bananeros, el barco rompe los cabos, se larga navegando poco a poco y el país se queda sin suministro de gas, ya que no hay nada que embargar. Habrá líos en los tribunales, pero esta situación hace que los bananeros se lo piensen dos veces. Y de paso han quitado parte del negocia Enagás, en beneficio de Golar o Teekay. Pero personalmente, creo que es la forma, ya que son inadmisibles los episodios que se han visto últimamente. Este es un ejemplo de a dónde nos llevan las políticas socialistas y bananeras de esta gente, siempre al mismo sitio, la miseria y la Edad Media.

Precios razonables.

Volvemos a lo mismo, estamos ante empresas que dan lo que dan y que crecen lo que crecen. No se pueden pagar múltiplos altos por estos negocios, es así de simple. Hay que tener en cuenta que nos vamos a invertir a Asia donde los precios son los que son y desde luego, no son los que hay por USA. Si vemos una empresa a PER 14, puede parecer barata si la comparamos con USA, pero desde luego no lo es si la comparamos con Asia en general. Por lo tanto, una empresa con una buena estructura financiera, creo que es puede pagar sobre PER 10 como máximo, de lo contrario puede que haya que plantearse esperar un poco y ver lo que pasa. Como siempre podemos ser flexibles, pero salvo rangos de crecimiento altos que no vamos a ver, no se debe de pagar en exceso por una empresa China de autopistas, hay que ir poco a poco y de forma prudente.

Tras esta introducción a las entradas, voy a comentar que vamos a ver 5 empresas chinas de este sector, que me ha pasado un amigo inversor. Supongo que habrá seleccionado un poco de todo lo que haya por allí, y en general, ya os adelanto que me ha gustado bastante lo que he visto. Las empresas se pueden comprar en la bolsa de Hong Kong y en Alemania. Degiro no permite comprarlas todas en Hong Kong, de forma que veremos a ver qué tal la experiencia. Nunca he hecho esto antes y si lo hago ya os comentaré si hay problemas con la fiscalidad. Mis acciones con sede social en Hong Kong y que cotizan allí me llegan los dividendos sin ningún tipo de retención, como debe de ser. Para la que coticen en Alemania, supongo que ha de ser igual, pero hasta que no lo veo no me lo creo, de forma que si alguno de vosotros sabe algo al respecto, agradecería que lo comentara. Casos prácticos, que es, por desgracia, la mejor forma de saber este tipo de cosas.

Ha habido muchas peticiones de sustitutas de Abertis. Me ha dolido no encontrar antes nada, sobre todo por mí mismo, que tuve que rotar la empresa a REE, Enagás, Playtech. Pero para dar ideas que sean malas o que no estén a la altura pues simplemente no las doy. Creo que ahora sí que he encontrado algo que puede ser un sustituto parcial. Y digo parcial, porque China está muy lejos, los chinos piensan muy diferente a nosotros, y no veo adecuado tener más del 8% – 10% de la cartera en autopistas chinas. Pero sin duda, es un filón de inversión que está ahí, que voy a aprovechar para sumar dividendos y que os quiero presentar.

Sobre Abertis, pues una pena, sabor agridulce. Nos han quitado otra empresa estupenda que teníamos en la lista oro, es asqueroso que todos los años me quiten alguna, con el trabajo que me cuesta buscarlas, analizarlas y luego comprarlas a precios razonables, pero es lo que hay. Se ha sacado una buena tajada de esto, el que gana el de siempre, el gobierno se va a poner las botas con la cantidad de minoritarios que tenían compradas estas acciones a precios ridículos. Ahora esta pobre gente se hace con un montón de dinero que hay que reinvertir, que hay que pagar un pastón al fisco, y que será difícil tenerlo en un sitio tan bueno como en el que estaba. Las gracias, pues como en varias ocasiones se las tenemos que dar a un tal Florentino Pérez (que por lo menos ha elevado el precio de la venta), a los italianos (que ya nos robaron Endesa y alguna otra) y a los catalanes que tenían la llave de la empresa. No les valió con saquearla durante la crisis a base de dividendos, la tuvieron que vender para tapar sus vergüenzas. Y nos cuentan que no están cómodos en Repsol, pues yo estoy de fiesta de que se larguen y no vuelvan, porque para tener socios como ellos, casi me hago amigo de Nicolás Maduro, igual así me invita a esos restaurante tan caros, como hace con Zapatero. Gracias a la escoria que tengo al lado de mi casa, me tengo que ir de inversión al otro lado del mundo, donde los chinos, porque me ha sido casi imposible encontrar nada decente y que sea aceptable más cerca. La culpa de esto, la tenemos los españoles, que si en lugar de tener mierdas de depósitos y fondos de inversión en Caixabank hubiéramos tenido acciones de Abertis en Degiro o Renta4, hoy Abertis seguiría siendo española, nuestros ahorros serían mucho mayores, y no habría que ir a ningún sitio a hacer nada. Esto es lo que tenemos, por desgracia, esto es lo que nos merecemos. Socialistas que nos quieren subir los impuestos por votar a traidores y gente que cambia de chaqueta, empresas troceadas por no ser sus dueños, y una economía que empieza a pinchar (y ya se está notando) porque al igual que yo, muchos inversores apuntan con su dinero hacia otros lados, viendo lo que hay. 

 

Os adelanto a todos una quedada de inversores en Bilbao para el viernes 9 de noviembre a las 17:00 en el lugar de siempre. Daremos todos los detalles como siempre en una entrada corta mañana.Un saludo a todos y como siempre muchas gracias por vuestra visita.

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