Cómo sobrevivir a los tiburones bursátiles

Bueeeenoooo, mis queridos niños y niñas, mis plegarias fueron escuchadas y el Rincón del Lector parece que vuelve por sus fueros. A la entrada del otro día del put-ero Luis C, le sumamos hoy la de un nuevo amigo que se une al grupo de frikazos que pululamos por este bendito blog. Algunos ya le conoceréis pues tiene un blog propio que aunque es de reciente creación, por supuesto forma parte de mi exclusiva y selecta lista de ahí a la derecha. Es el Barón del dividendo

En él encontraréis análisis muy completitos de empresas de esas que todos perseguimos como por ejemplo la última de las que nos habló: PÉPSICO. Además es otro aristócrata que se suma a la lista de amigos del blog  junto con el Conde de Cobas, je,je,je. Y es que el blog se nos llena de sangre azul….

Ni que decir tiene, una vez más, que muchas gracias a todos los que mantenéis vivo el Rincón del Lector, ¿he dicho ya que me liberáis de hacer entradas por mi cuenta?, je,je,je. 

Eso sí Barón, te has quedao corto en lo de que mi blog es mágnífico y afamado..Te ha faltado decir lo increíblemente guapo que soy, además del mejor inversor que ha pisado este mundo, ¡qué coño este mundo!, esta galaxia y la de al lao. PERO TE PERDONO POR ESTA VEZ.

               







         CÓMO SOBREVIVIR A LOS TIBURONES BURSÁTILES



Muy buenas soy el Barón del Dividendo y gracias por estar al otro lado para poder leer esta entrada. Primeramente agradezco a Pobre Pecador que me conceda un pequeño espacio en su magnifico y afamado blog para realizar una reflexión sobretodo lo acaecido en las últimas convulsas semanas.

Lo que me ha llamado poderosamente la atención es que se ha podido ver claramente las dos emociones que gobiernan los mercados. Miedo y avaricia. Los miedosos, desesperados, al ver su cartera en rojo y los avariciosos, también desesperados, viendo oportunidades de compra en cada acción y planteándose apalancarse, es decir, endeudarse. Y ambos extremos, como en política, son peligrosos, muy peligrosos.

Entrar en el ‘juego bursátil’ sin tener un mínimo de dominio de estos dos sentimientos es prácticamente un suicidio. Recuerden que el mercado juega a ponernos nerviosos, ansiosos, a obligarnos a actuar emocionalmente para cometer fallo. Un fallo es perder dinero.
Tengan presente que somos una sardina en el inmenso océano y luchamos contra tiburones despiadados, somos su alimento.

¿Qué es lo que puede uno hacer para nadar y sobrevivir entre tiburones?

Pues comportarse lo más parecido posible a los tiburones a través de una estrategia o receta y aferrarse a ella. Toda estrategia se fundamenta en cuatro pilares

     1. (In)formación y estrategia
     2. Gestión del capital (donde, cómo y cuanto invierto)
     3. Gran gestión emocional (estoy cómodo con la inversión)
     4. PACIENCIA

Sé que para muchos es algo obvio pero siempre viene bien recordarlos y, sobre todo,  tenerlos muy presentes. Yo los tengo por escrito al lado del ordenador, para no olvidarme de ellos.

(In)formación y estrategia

Aunque la palabra formación a Pobre Pecador le hace pitar los oídos, es necesaria. La (in)formación es poder y con internet está más accesible que nunca… pero también la desinformación. Por suerte, existen muchos blogs/webs donde encontrar toda la información, véase la lista de blogs de Pobre Pecador.
Un sin fin de estrategias a largo plazo: inversión por dividendos, value investing, fondos de inversión, indexados, ETFs…. Decidir por una de ellas es la primera gran toma de decisión.

En mi caso mi estrategia es la inversión por dividendos en los llamados aristócratas del dividendo. No quiero decir que sea la mejor pero es con la que más cómodo me siento y esto es FUNDAMENTAL.
Prefiero gestionar yo mismo mi cartera y así aprender sobre análisis de empresas y del mercado. De esta inquietud nace mi web, el poner en escrito mis análisis. Porque la mente a veces es frágil y se olvida de los números y aparecen las emociones. ¿Quién no se ha ‘encariñado’ de alguna empresa que no es adecuada?.

(Nota de Pobre pecador: A mí no me ha pasao nunca, je,je,je.)

Decidida la estrategia hay que seleccionar las empresas adecuadas con los criterios para adquirirla. Si PER menor de 15, con una RPD mayor al 3%, etc. Cada uno debe escoger sus parámetros y de ahí obtener un precio de compra. Sirva como ejemplo mi estrategia disponible en mi web.

Gestión del capital

Importante la cantidad de dinero a destinar a cada empresa mejor dicho qué tanto por ciento se aporta a cada empresa. Aquí es fundamental la diversificación para evitar sustos innecesarios. No hace falta recordar lo que ocurrió en España años atrás con la burbuja inmobiliaria. Muchos invirtieron en un solo activo y al final salieron escaldados y arruinados.

En mi caso, diversifico en países o zonas Euro, USA y UK y que cada empresa no supere el 5% del total. En cuanto a diversificación por sectores estoy trabajando en ella.

No solo hay que conocer el dinero a destinar a cada empresa sino hay que establecer el modo de compra. Compras periódicas (mensuales, bimensuales o anuales) o  dejar liquidez para las grandes caídas y actuar, si el miedo lo permite. Yo realizo una mezcla de ambas, compra mensual pero sin toda la ‘artillería’.

Gestión emocional

Va ligado a la estrategia. Es necesario una estrategia en la que se esté cómodo, aunque no tenga tanta rentabilidad. En mi caso, me ayuda el saber que voy cobrando una rentas en forma de dividendos. En esta estrategia lo importante son los dividendos, la cotización es secundaria. No se busca una valorización de la acción sino que el dividendo.
He probado el value investing y me estresa en demasía pues debo saber cuando comprar y cuando vender y ya son dos decisiones importantes por cada empresa. Ello me implica un estrés añadido.

Aferrarse a la estrategia es vital porque el tiburón está a la vuelta de la esquina esperando a que las emociones aparezcan. Fácil de decir ya más complicado realizar.
Deben ser fuertes mentalmente aún cuando parezca que va a contracorriente del mundo. El no comprar la acción de moda porque no reparte dividendos o seguir las opiniones de terceros, que como culos cada uno tiene el suyo, aunque no se amolde a la estrategia son dos errores muy comunes.

PACIENCIA

Recuerden que la estrategia es a largo plazo y largo plazo son años e incluso décadas. No se dejen influir por lo que ocurre en una semana o un mes. La paciencia y el tiempo les recompensarán.

No voy aburrirles más pero considero que era una entrada necesaria, una reflexión para estos momentos, y los venideros, de gran movimiento.

De nuevo agradecer a Pobre Pecador por dejarme un hueco en su afamado blog. Si tienen dudas o alguna inquietud pueden contactarme por e-mail en barondeldividendo@gmail.com

Saludos aristócratas.

from Pobre Pecador http://bit.ly/2QNUpLw
via IFTTT

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *