PSICOLOGIA FINANCIERA II

Como os comentaba hace 15 días, las pasadas Navidades aproveché para leer un par de libros de Psicología Financiera. Vuelvo a pedir perdón por adelantado a los lectores Psicólogos del blog, por si trato algún término de forma incorrecta, o por si mis explicaciones no son las adecuadas. Me ha resultado sumamente interesante leer sobre temas que desconocía por completo, y verme reflejado en cada uno de los puntos que trataremos a continuación, de hecho, en todos pondré un ejemplo sufrido en “carnes propias”.
La entrada de esta semana será la segunda parte de Psicología Financiera I publicada el mes pasado en el blog. Resumíamos en dicha entrada que somos nuestros propios enemigos, tendemos a sobrevalorar nuestros activos, y a la gran mayoría el miedo nos paraliza en los Crash del mercado. Hoy hablaremos sobre otros tres puntos importantes para la mente del inversor, empezamos:

NUNCA SUBESTIMES EL VALOR DE NO HACER NADA
La paciencia es posiblemente el mejor “arma” de un inversor a largo plazo. Necesaria e imprescindible para conseguir buenos retornos. Los inversores en muchos casos actuamos con demasiado premura, tanto a la hora de comprar (acumulación prematura) como a la hora de vender. No sólo deseamos resultados rápidos, sino que también nos encanta que parezca que hacemos algo (en lugar de no hacer nada), tenemos una clara tendencia a la acción. 
Ejemplo Porteros de futbol: se analizaron 311 penaltis de varias ligas viendo que en una tercera parte el disparo iba al centro, otra tercera parte a la izquierda y otra tercera parte a la derecha. Lo curioso fue que en el caso de los porteros (Tendencia a la acción) en un 84% de los casos se tiraron a uno de los lados, cuando hubieran tenido mucho más éxito permaneciendo inmóviles. Cuando se le preguntaba a los porteros, comentaban como argumento, que optaban por tirarse a izquierda o derecha porque al menos sentían que están haciendo un esfuerzo.
Si trasladamos este ejemplo al mundo de los mercados, seguro que te has sentido identificado, en mi caso de forma muy clara. Cuesta mucho mentalmente estar varios meses sin hacer nada, la liquidez tiende a “quemarnos” en nuestro broker. Me veo bastante reflejado en períodos bajistas con caídas importantes, parece que si no estas comprando eres “tonto”.
TENDENCIA DE AUTOATRIBUCIÓN
Consiste en el hábito de atribuir buenos resultados a nuestra habilidad como inversores, mientras que culpamos de los malos a otras cosas o a personas. 
Ejemplo en la prensa deportiva: tras una victoria deportiva analizando la prensa, el 75% de las veces que se produjo una victoria , se hizo una atribución interna, mientras que después de una derrota esa atribución interna baja al 55%.
Si trasladamos este ejemplo al mundo de los mercados, igual que antes seguro que te sientes identificado, en mi caso de forma muy clara. Tendemos a atribuirnos como éxito de inversión fuertes subidas de una de nuestras posiciones y tendemos a publicarlo en RRSS como éxito, yo el primero. Curiosamente esta tendencia baja si el éxito es fracaso, y en muchos casos la justificación es por fracaso de otras personas, no por nuestro proceso inversor. Se me viene a la mente General Electric. En esta pude salir a tiempo, pero simplemente con mirar la deuda no debería haber entrado.
LA LOCURA DE PREDECIR
Los que tienen conocimiento no predicen. Los que predicen no tienen conocimiento. Decía Charlie Munger que las peores decisiones empresariales que había visto en su vida, son las que tienen que ver con proyecciones futuras. Una de las causas que llevan a las continuas predicciones en el mundo de las inversiones es el exceso de confianza. 
Ejemplo inversores profesionales y estudiantes: se les proporciona valores conocidos y se les pide que elijan entre dos el que tenga más potencial de superar a la otra cada mes. Los estudiantes estaban alrededor de un 59% seguros de su habilidad a la hora de elegir. Los profesionales, como media, confiaban en acertar el 65% de las veces. El resultado fue que estudiantes acertaron un 49% y profesionales un 40%. Mejor lanzar una moneda al aire. Lo curioso antes del resultado es que los profesionales estaban 100% seguros de su elección.
Si trasladamos este ejemplo al mundo de los mercados, seguro que te has sentido identificado, en mi caso de forma muy clara. Me acuerdo del pronóstico de catástrofe si ganaba Trump las elecciones, me acuerdo de que íbamos a tener la paridad euro/dólar en 2017, me acuerdo que todos apostaban porque no tendríamos Brexit……nadie acertó.
Y hasta aquí la segunda entrada al blog sobre psicología financiera. Recuerden, que tendemos a tener un exceso de confianza en nosotros mismos, tendemos a justificar el fracaso tirando “balones fuera”, y tendemos a subestimar el valor de no hacer nada.
Nota Bibliografía: PSICOLOGÍA FINANCIERA. JAMES MONTIER.

Saludos a todos.

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