Derivados financieros

Hola Compañeros,

Hoy nos vamos con una entrada un poco diferente. Llevo ya un tiempo
trabajando con derivados financieros y creo que es hora de hacer una entrada
sobre ello, ya que me está reportando unos ingresos importantes y creo que es
una forma estupenda de complementar nuestra inversión para darle un acelerón a
esta carrera que llevamos. Yo solo trabajo vendiendo put, de forma que toda la
entrada se basará en ello y no en otras modalidades que pueden generar el mismo
dinero, pero como es un espectro del mercado en el que no trabajo, no voy a
hablar de ello.

Cuando hablamos de derivados, estamos hablando de productos apalancados que
nos generan unas responsabilidades futuras. Esto lo tenemos que tener muy
claro. Por lo tanto, hemos de tener extremadamente claro, que en este espectro
de los mercados, lo que es fundamental es la gestión del riesgo, ya que al ser
productos apalancados, los riesgos se multiplican. Como muchos de vosotros ya
sabréis, cualquier bróker nos permite unos niveles de apalancamiento enorme. No
voy a hablar de brokers diseñados para trabajar con productos complejos,
simplemente Degiro que es un bróker conservador en este sentido, y nos permite
apalancarnos a incluso más de 5 veces el dinero que tenemos, si sabemos elegir
bien las acciones y elegimos las de máxima categoría. Esto significa que una
persona con una cartera sólida de 100.000€ podría tener opciones por más de
400.000€ en compromisos futuros. Este tipo de rango nos deja en una situación
en el que una caída de los mercados nos puede dejar sin margen libre y el
bróker tiene que empezar a saldar posiciones para evitar nuestra quiebra. Más
adelante, hablaremos un poco de los límites que podemos tener como adecuados,
para que la cosa salga más o menos bien.

Cuando vendemos una opción put lo que hacemos es cobrar una prima por
comprometernos a comprar unas acciones a un determinado precio en una fecha
determinada. Esto no es otra cosa que emitir una prima de seguro, lo mismo que
nos hace nuestra aseguradora cuando nos asegura el coche, ellos cobran una
prima por comprometerse a asumir una determinada cantidad de responsabilidades
futuras en caso de que sucedan. La gran ventaja que tenemos nosotros sobre las
aseguradoras, es que podemos elegir los clientes y el momento de la emisión de
la prima, que no es poco. En nuestro caso, al igual que en las aseguradoras,
podemos trasferir la responsabilidad a otros por medio de dinero. Si nos
arrepentimos de la posición que hemos abierto, siempre la podemos cerrar
comprando los mismos contratos en el mercado y nos quedaríamos a cero, es
decir, sin ningún compromiso futuro. Esto puede hacerse ganando dinero (cuando
la cotización sube, el tiempo pasa o las dos) o se puede hacer perdiendo dinero
(cuando la cotización baja). En este caso, el tiempo está de nuestro lado, si
suponemos una cotización plana, estamos ganando dinero todos los días, por el
mero paso del tiempo. Un pago de dividendos, siempre provoca una bajada en la
cotización y por lo tanto nos es un punto negativo y hemos de tenerlo en cuenta
cuando miramos las fechas en las que vencen los contratos.

Creo que la entrada de hoy tiene un punto clave, y es la gestión de los
riesgos. Esto es fundamental y yo voy a dar mi forma de controlar los riesgos,
que es mía, son los rangos en los que me siento cómodo, pero que no tienen que
ser los de nadie más. De hecho habrá inversores que les parezca un loco y habrá
inversores a los que les pareceré un auténtico conservador. Se puede leer mucho
de derivados, pero en general poco de la gestión de los riesgos. Personalmente
creo que es fundamental, además de ser el punto más complicado de determinar de
una forma física para que luego no haya malos entendidos. Es importante
entender que cuando nosotros compramos 100 acciones de KHC con dinero contante
y sonante, el riesgo máximo es que la empresa quiebre y por lo tanto perdamos
toda la inversión. Este punto es conocido por todos nosotros, es lo que pasó en
Popular, y bueno, más o menos lo que ha pasado en Duro Felguera o Bankia. Creo
que todos estamos muy habituados con estas situaciones y no sorprenden a nadie,
por lo menos, no debieran sorprender a nadie. En el caso de los derivados esto
es radicalmente diferente y terriblemente más peligroso. En el caso de
derivados, la apertura de una posición no supone la salida de caja de nuestro
bolsillo, sino justo lo contrario. Cuando vendemos una put, lo que sucede es
que nos entra dinero en la caja y al mismo tiempo baja el margen libre que el
bróker nos da. Pero lo que puede suceder en caso de vencimientos que sean
ejecutables, si no tenemos dinero, el bróker nos lo prestará pero se seguirá
encogiendo el margen libre que tenemos, además de que comenzará a cobrar
intereses por el dinero prestado. Si nos pasamos con la cantidad de derivados
que tenemos abiertos y tenemos la mala suerte de un descalabro en la cotización
de varios de ellos, veremos el margen estrecharse a un ritmo terrible. Si llega
a cero, se supone que tenemos un día para mandar dinero y si no lo mandamos el
bróker empezará a liquidar posiciones para que el margen sea positivo de nuevo.
Lo que está sucediendo en este caso es que una mala decisión en una operación,
nos está afectando a las demás posiciones de cartera. Esto es lo peligroso y lo
que tenemos que tomar medios para controlar, es un tema que pasa desapercibido
cuando veo a la gente hablar de derivados y sin embargo, en mi opinión, este es
el caballo de batalla que debemos de tener en la mente cuando comenzamos a
trabajar con derivados y lo que tendremos que vigilar si queremos sacar una
rentabilidad adecuada a nuestro dinero. Para vender dos contratos por pasar el
rato no es necesario, porque no nos vamos a quedar sin margen, pero si queremos
sacar dinero hemos de trabajar bastante y controlar fuerte los rangos en los
que nos movemos para NUNCA poner en riesgo nuestra cartera.

En general las opciones que se nos ofrecen (hablo de Degiro) son opciones
americanas, esto quiere decir que nos las pueden ejecutar en cualquier momento.
En un primer momento este pequeño detalle me puso nervioso, ya que te hace
pensar que si tienes una cotización por debajo del precio de ejecución, en
cualquier momento nos pueden transformar las opciones en acciones y tenemos que
depositar dinero. Cuando he empezado a entender un poco el mercado me he
despreocupado mucho por este tema, ya que simplemente es algo que no tiene
sentido, salvo casos de quiebra o dudas de quiebra. Cuando un inversor compra
una put (es nuestra contrapartida) lo que está haciendo es pagar dinero por
asegurar un precio mínimo en una determinada fecha, si el precio baja de ese
mínimo, lo tiene cubierto. Por lo tanto, no tiene ningún sentido no usar la
póliza completa que ya has pagado, esté como esté la cotización, a ti te da
exactamente igual, sabes que ese determinado día las acciones para ti están a
ese precio mínimo o más. Otro asunto es que la empresa esté rozando la quiebra
y en ese sentido quieran salir y a otra cosa. Un ejemplo sería si nosotros
contratamos una póliza de seguro de coche por un año. Al de dos meses una
piedra nos rompe la luna, nos la cambian, y como hemos recibido más de lo que
hemos pagado cerramos la póliza. No tiene sentido, ya que necesitamos seguir
tenido asegurado el coche todo el año y lo normal sería seguir usando la póliza
hasta el final de sus días, que para eso la hemos pagado. En el caso de las
opciones es exactamente lo mismo, lo normal es usar todo el tiempo que se ha
contratado. Hemos de tener en cuenta que todos los especuladores lo hacen por
trading, de forma que lo único que hacen es comprar y vender, lo que no
repercute en ejecuciones. En toda mi experiencia en derivados, nunca he visto
que me hayan transformado una opción durante la vida de la misma. Es cierto que
yo mismo me pongo límites a esto, que luego explicaré cuando hable de cómo
trabajo yo.

Un punto importante que debemos de tener en cuenta es calcular la TAE que
nos reporta la cobertura que estamos vendiendo, ya que en un primer momento
podemos pensar que una prima es grande, pero cuando la anualizamos en
porcentual, vemos que no es gran cosa. Personalmente me gusta ver las TAE por
encima del 10% a un precio inferior a la cotización en el momento de cursar la
orden, por debajo de este rango es raro que en la actualidad acepte una
cobertura. Lógicamente, esto está muy influenciado por el sentimiento del
mercado, cuando hay miedo, los inversores comienzan a pedir mucho dinero por
las coberturas, y cuando todo es de color de rosa, todos nos relajamos y
empezamos a hacer tonterías. Y digo tonterías, porque he hecho unas cuantas.
Tened una cosa clara, el mercado de derivados es mucho más complejo, volátil y
emotivo que el de acciones, de forma que si os ha llevado tiempo aceptar la
bolsa, ninguno se vaya a pensar que va a ser llegar aquí y recolectar gloria,
mucho cuidado, que esto es mucho más complejo.

Quiero dejaros unas pinceladas sobre las empresas que pueden ser candidatas
a mi inversión en derivados:

  • Han de ser
    empresas de un determinado tamaño, lo que hace que haya liquidez. Aquí sí que
    es importante la liquidez, una empresa con liquidez entredicha, pierde casi todo
    el sentido para usar derivados.
  • Han de ser
    empresas que lleven una caída considerable. Lo peligroso en derivados es que la
    caída sea a cuchillo, de forma que la mejor forma de prevenir esto es exigir
    que la empresa lleve ya un castigo considerable, más del 30% desde máximos. O
    bien que sea una olvidada y esté obviamente barata.
  • No veo con
    malos ojos a las cíclicas, ya que tienen más volatilidad y por lo tanto es más
    divertido y fácil. Pero hemos de ir con pies de plomo en estas empresas, ya que
    hay que dejar cartuchos en la recámara por si hay que alargar contratos o
    ampliar para gestionar los riesgos.
  • Me gustan
    mucho las empresas de mercados en los que invierto poco, ya que con los
    derivados no hay dobles retenciones y así puedo ganar dinero con empresas que
    me es complicado comprar. Hablo principalmente de Francia, Alemania, Suiza e
    Italia.
  • No debe de
    haber NINGUNA duda de que la empresa está horriblemente lejos de la quiebra,
    ante la menor duda, se sale de ella pero como sea y por supuesto ni plantearse
    entrar.
  • Me gustan las
    empresas con entornos de deuda altos, pero controlados, ya que crean mucha
    desconfianza y volatiliza, lo cual es muy bueno para los derivados. Un ejemplo
    estupendo es Bayer. Mientras invirtiendo veo complicado de momento ganar dinero,
    trabajando con derivados en los momentos clave se puede sacar dinero.
  • Me gusta que
    la cotización sea mayor de 20€ ya que consigo minimizar las comisiones, aquí
    pagamos por contrato, no por dinero. Por lo tanto a igual riesgo, por poner un
    ejemplo, me quedo con Continental en lugar de Mapfre. En este mundo las
    comisiones son importantes. Esto no quiere decir que si veo una caída a
    cuchillo en Mapfre y saco una TAE interesante, no vaya trabajar con ella,
    significa que cuando tengo mucho donde elegir, cojo lo que mejor me viene.

Otro tema delicado es seleccionar el tiempo de vencimiento. Esto es fácil
de decir, complicado de hacer luego. Cuanto más baja esté la cotización, a
tiempo más largo. El problema es que no sabemos cuándo va a dejar de bajar. No
me gusta abrir posiciones a más de 6 meses vista, porque puede parecer un
chollo, pero es atarte durante mucho tiempo a un contrato, prefiero hacerlo a
más corto plazo, y en caso de ser mercado plano, los voy renovando. A esta
conclusión he llegado tras dos años trabajando con estos productos, y sobre
todo, a raíz de tener unos muertos en mi cartera, que bien es cierto que no son
malas posiciones, pero las estoy viendo demasiado tiempo. Cuanto a más corto
plazo trabajemos, más pendientes vamos a tener que estar de nuestra cartera,
esto lo tenemos que tener en cuenta. Y por lo general, se consigue mejor TAE a
corto plazo que a largo, de forma que de entrada, no me gusta abrir a más de 3
meses, luego ya voy trabajando con ellas. Luego veremos una de las razones, de
estos 3 meses.

Vayamos a otro punto peculiar, si comprar la opción o dejarla morir.
Repito, hablo de Degiro. Cuando una opción llega a su fecha de caducidad pueden
pasar dos cosas:

  1. Que la cotización esté por encima, en este caso el
    bróker nos la compra a precio 0 y muy importante, no cobra comisión.
  2. Que la cotización esté por debajo y en ese caso el
    bróker nos entregue las acciones. Nunca he hecho esto y nunca creo que lo vaya
    a hacer. La razón es que, en caso de interesarme las acciones, fiscalmente me
    es mucho mejor ejecutar una minusvalía y además tener unas acciones que quiero
    para toda la vida a un precio inferior que el otro caso, puedo estar
    equivocado, pero así lo veo yo.

Por lo tanto está el tema de comprar las opciones antes de tiempo y a otra cosa.
Hemos de tener en cuenta, que hay que pagar la comisión, y sobre todo, hemos de
ver que con esta operación estamos mejorando la TAE de la operación. Si una
operación de 9 meses la compramos a falta de 2 pagando un 35% de lo que nos
dieron, no estamos mejorando la TAE, sino lo contrario y además estamos pagando
comisiones, por lo tanto no es un buen asunto, salvo que queramos librarnos de
ese contrato porque queremos liberar margen en el bróker. Personalmente, salvo
precios dudosos, no cierro nada dentro del último mes, y para el resto, estoy
dispuesto a pagar el 33% como máximo, salvo como he dicho, por alguna razón
quiera librarme de esos contratos.

Nos vamos a determinar y limitar los riesgos, seguramente la parte más
aburrida de la entrada, pero sin duda alguna, la más importante. Yo tengo tres
criterios, se pueden usar los tres, el más restrictivo, una media, el más
suave. Esto NO es la fórmula mágica, esto es lo que poco a poco he ido usando
yo y con los años he ido desarrollando. Fórmula sencilla, fácil de recordar y
sin complicaciones. Si hay dudas, siempre se tira un poco para abajo y listo.
Bueno os pongo los tres:

  • El primer
    criterio es por capacidad dineraria futura. No tener más compromisos abiertos
    que el dinero que vayamos a disponer para comprar acciones en el plazo máximo
    de opciones que tenemos y multiplicado por 3. Sencillo, si tenemos contratos de
    todo tipo y a un año máximo, y vamos a tener 12.000€ para invertir en bolsa
    (suma de ahorro, más dividendos, más cualquier fuente de ingresos, incluidas
    las primas que cobramos por vender derivados) pues podemos tener contratos por
    36.000€ sin riesgos ni problemas. Este método está dirigido a los que empiezan,
    porque los otros pueden ser peores, yo es el que empecé usando y que ahora lo
    miro, pero no lo miro demasiado.
  • El segundo es
    por calidad de cartera, no comprometer más de la mitad del margen libre que nos
    da el bróker. Lo que hacemos así es protegernos sin problema de una caída del
    30% – 40% de los mercados más o menos. Por encima de ese nivel, habría
    problemas. Lo lógico es que no vendamos put en mercados calientes, es
    peligroso, mucho. En esos escenarios se hace lo contrario, vender call. Pero de
    esto no tengo ni idea, así que quizás para más adelante. Este es un muy buen
    método, y no debemos de perderlo de vista, yo lo suelo controlar, y cuando uno
    tiene una buena cartera entera en el bróker, os puedo asegurar que tenemos
    margen de sobra, el problema es mi situación, que en el bróker no tengo ni
    siquiera un tercio de la cartera, pero va subiendo poco a poco. Es importante
    usarlo en entornos como el mío, en los que tenemos la cartera en varios
    brokers, porque puede haber entornos complicados y puede que nos veamos
    forzados a hacer movimientos para evitar problemas mayores.
  • Y el tercero,
    el más fácil y el que más me gusta. No se pueden tener en compromisos más de la
    mitad del valor de tu cartera corregido. Lo corrijo en función de la variación
    de la cotización con el precio de compromiso. Y lo hago porque una opción de
    TEF a 6,5€ ahora mismo no tiene el mismo riesgo que una de SAN a 5€ y sin
    embargo, si no corrijo me dice que la primera es peor que la segunda. La cuenta
    es sencilla, si todos los contratos se ejecutan me queda una cartera con una
    deuda del 33%. Pero como voy a tener ingresos (punto 1), algunas las puedo
    alargar y creo yo que alguna morirá o recompraré, al final un entorno realista
    es una cartera endeudada menos del 15%, que no es un problema. Recordemos, lo
    importante es no tener compromisos en empresas en máximos históricos, porque
    ahí es donde la caída es terrible. Si hago una simulación de 2.008, me hubiera
    quedado una cartera con un 15% de deuda, y puede que hasta menos, porque es
    raro emitir derivados por encima de media móvil 1.000 sesiones, y con los
    pánicos se sacan TAE muy buenas que te dan una ventaja y una frenada de
    pérdidas en las caídas. Lo más probable es que se hubiera conseguido alargar la
    inmensa mayoría de las posiciones y lo único que hubiera pasado es que
    hubiéramos estado muy preocupados durante ese tiempo. Además todos los
    dividendos e ingresos siguen hinchando la cartera y generando más masa, de
    forma que cada vez la cosa se hubiera controlado mejor.

Como ya he dicho, esto no es una recomendación, ni una fórmula mágica, esto
es el sistema que yo uso yo y que ha ido evolucionando. Y hablo de máximos, ni
por un segundo he dicho que esos son los niveles que uso habitualmente, son los
niveles máximos de exposición a derivados.

Antes de pasar a ver las primas, quiero hablar un poco de lo que hacer
cuando nos equivocamos en un contrato, que normalmente no es otra cosa que
poner un precio que con el paso del tiempo resultó ser más alto de lo que uno
pensaba. Pues lo que yo suelo hacer es que si la cotización está un 15% por debajo
de mi precio, alargo el contrato entre 3 y 6 meses para bajar lo más posible
sin gastar dinero el precio de ejecución. Mientras no llegue a esos niveles no
lo suelo hacer. Dependiendo como veamos la posición, se puede doblar, ya que si
algo que pensábamos era barato cae un 15%, tienen que estar por narices cerca
del suelo donde rebote. Pero esto ya es complicado y lo tienen que ir
digiriendo uno a medida que suceden las cosas y gestionando muy bien los
límites que hemos hablado antes. Después de leer esto, creo que se ve muy claro
y bien, la razón de que no me guste emitir derivados a largo plazo, ya que se
puede complicar mucho el alargar la vida del mismo. Esto me ha pasado con unos
derivados que hice con Henkel y que ahora no puedo alargar de momento. Y esto
conlleva tener cierto riesgo de ejecución, pero lo que es mucho peor, tener el
margen mermado porque el bróker considera que es un riesgo el que tenga que
aceptar ese precio. De ahí que prefiera hacer más operaciones a corto que no
menos y a largo. Además se suele sacar mucha mejor TAE a corto que a largo.

Otro punto crítico que me he encontrado son lo que hacer con las primas.
Los derivados son unos productos estupendos, porque nos permiten ganar dinero
sin tener que poner dinero, nos permiten ser nuestra propia aseguradora, es
como invertir en Mapfre, pero siendo nosotros los que gestionamos el riesgo. Lo
que sucede es que esto crea un flujo de caja positivo que a uno le emociona y
mucho. Por lo tanto hemos de poner límites. Y el que escribe los pone, después
de que se haya dado cuenta de que la ha cagado. Nosotros cobramos dinero por
adelantado, pero se nos olvidan dos cosas. Puede que tengamos que recomprar la
opción más adelante (muchas veces se paga vendiendo otra igual, similar o
completamente diferente) y en caso de que las cosas vayan bien, habrá que pagar
a hacienda con un año de retraso, pero no os vayáis a pensar que se le va a
pasar esta cita tan beneficiosa para ellos. Por lo tanto, he tenido que crear
dos barreras que me protegen de esto:

  • Una hoja
    Excel llamada Retained Taxes, que son todos los impuestos que debo a hacienda.
    Es una hoja con casillas por mes y que hace el sumatorio de todo. De esta forma
    hay una cifra que sé que tiene que estar ahí para saldar la deuda con el fisco.
    Lo he aprendido cuando cerrando el ejercicio pasado, me di cuenta de que el
    pago a hacienda por derivados era ya más que una cena a la carta en un buen
    restaurante, así que mejor prevenir.
  • Reservas
    dinerarias, que no es otra cosa que coger la mitad de la prima que cobro y
    dejarla en efectivo hasta el día que o la cierro o muere. De esta forma tengo
    un dinero en efectivo que me sirve para cerrarla y generalmente cuando la
    cierro, sirve para pasar al punto anterior. Si sobra dinero, pasa a dinero
    normal y se invierte en lo que vea que es atractivo.

Con estos dos conceptos consigo un montante de dinero, que tampoco es
mucho, pero que me sirve para cosas como tenerlo en la cuenta sin nómina de ING
y minimizar o eliminar el dinero que tenía que tener allí, o en caso de caídas,
lo puedo mandar al bróker y dejar como dinero, simplemente para aumentar mi
margen libre.

Con el resto del dinero, lo que hago es comprar solo empresas que me paguen
buenos dividendos. La idea es conseguir generar un flujo alto y estable de
entrada de dinero, para invertir. Estas empresas en general no son
extraordinarias, pero generan mucha caja. No cojo nada que me dé menos del 4,5%
anual y son empresas en las que no invierto con dinero ahorrado, pero que con
este dinero sí, porque por un lado aumentan la garantía de mi cartera y por el
otro me generan dividendos que me vienen muy bien cuando tienes que cerrar
posiciones de derivados y no tienes las reservas de dinerarias, que las acabo
de crear. Con todo, voy a seguir invirtiendo el dinero neto de las primas en
empresas que pagan muchos dividendos, para acelerar un poco la llegada a mi
libertad. En un determinado momento, puede que rote todas estas empresas, pero
de momento ver crecer mis dividendos a este ritmo me gusta mucho, y aun
sabiendo, que muchas no son grandes empresas, son buenas y como he dicho, me
generan un flujo de caja extraordinario que me mantiene dentro de los mercados
y me inyecta dinero fresco todos los meses.

Por último, quiero mostraros los diferentes escenarios bursátiles para que
veáis lo bien que se complementan los derivados con nuestra inversión:

  • Mercado
    lateral: Escenario regular para inversión, muy bueno para derivados. Con
    cuidado, cerca de soportes y a lo más corto plazo que se pueda.
  • Mercado
    lateral alcista: Escenario regular para invertir, cuesta encontrar empresas y
    no suele haber buenas oportunidades. Buen escenario para derivados, pero hemos
    de ser cautos e ir a corto plazo.
  • Mercado
    lateral bajista, escenario bueno para invertir, aprovechando las caídas,
    comprando las mejores empresas. Escenario medio para opciones, porque puede que
    tengamos que alargar alguna, pero si se sabe trabajar con ellas no es un mal
    escenario.
  • Mercado
    alcista, malo para invertir, bueno si se han hecho los deberes, porque sin
    hacer nada se cosecha. Bueno para opciones, a muy corto plazo y aprovechando
    las paradas. Cuando la cosa se pone caliente, hay que dejarlo y pasamos a tener
    dividendos crecientes y primas muy bajas. Pero seguramente cerraremos todo a
    coste cero, lo cual es muy bueno.
  • Mercado
    bajista, excelente para invertir, peligroso para las opciones, que tendrán que
    empezar a ser a medio plazo. Hay que ajustar los soportes y mirar a un plazo ya
    un poco más largo.
  • Descalabro
    bursátil: es el mejor para invertir, pero el más peligroso para las opciones.
    Deberemos de aguantar como sea las que tenemos abiertas, alargando plazos y lo
    que podamos, son momentos muy malos. Cuando veamos que nos acercamos al suelo
    si se puede, hay que empezar a trabajar a muy largo plazo, acercándonos a los
    12 meses y exigiendo buenos TAE ya que el pánico habrá hecho ya su trabajo. Si
    logramos llegar al suelo con mucho margen libre, será muy fácil ganar dinero.

Y esto es todo sobre derivados, sé que es poquita cosa, soy un principiante
en esto, pero ha resultado un mundo que me apasiona y me da mucho juego, he de
confesar que me divierto mucho con ellos, disfruto de lo que hago, igual que
analizando empresas e invirtiendo, pero aquello es

from ElDividendo http://bit.ly/2PmITYB
via IFTTT

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *