ELECCIONES GENERALES

Las elecciones generales del pasado domingo, no han dejado a nadie indiferente. Yo no me esperaba un resultado tan favorable a la izquierda, pero señores, vivimos en Democracia y las urnas han dejado claro lo que quieren para los próximos cuatro años. Llegados a este punto hay dos opciones, cabrearse y buscar fantasmas donde no los hay, o adaptarse al nuevo gobierno y seguir disfrutando de la economía y la inversión.
Me quedo con lo segundo. A nivel político me considero liberal en el plano económico y bastante progresista en temas de educación, temas religiosos, temas de género…etc. En Redes sociales preguntaba en una encuesta a quien creían que iba a votar el Farmacéutico Activo. La mayoría acertó, mi voto fue naranja y se lo llevó Ciudadanos. Centrándonos ya en los resultados y dando por hecho un gobierno socialista, en esta entrada me gustaría comentar con vosotros las medidas que propone el PSOE en materia de ahorro e inversión. Para ello me he ido a su programa electoral y he visto lo siguiente: 

Se refuerce la progresividad del sistema fiscal en línea con los países de nuestro entorno, convergiendo paulatinamente hacia el promedio de recaudación de la Unión Europea, incrementando la aportación de las grandes empresas, de los contribuyentes de ingresos más altos y con mayores patrimonios, y mejorando la equidad entre la fiscalidad de las rentas del capital y las rentas del trabajo, al tiempo que se reduce la carga fiscal soportada por las pymes”.
Vamos por partes:
Se refuerce la progresividad del sistema fiscal: En los presupuestos se incrementan 2 puntos el IRPF para ingresos superiores a los 130.000 euros y 4 puntos para ingresos superiores a los 300.000 euros. A mí no me parece justo, pero es cierto que afectará a pocos inversores. Si fuera decisión mía no lo haría.
Mejorando la equidad entre la fiscalidad de las rentas del capital y las rentas del trabajo: es posiblemente la parte final de este punto del programa electoral, la que más me preocupe. Mejorar la equidad entre rentas del capital y rentas del trabajo podría implicar lo siguiente. Actualmente las rentas de capital (Dividendos) tributan de la siguiente forma:
  • 19% hasta 6.000 euros.
  • 21% de 6.000-50.000 euros.
  • 23% más de 50.000 euros.
Es decir, si recibes en un año 5.000 euros de dividendos en un año, actualmente pagas de impuestos 950 euros. El nuevo gobierno podría incrementar estos porcentajes, o bien como veremos a continuación, que los dividendos tributen como rentas del trabajo, bastante peor, a mi modo de ver. Se habló, y los presupuestos lo reflejan, de incrementar el tramo que supera los 140.000 euros de ingresos hasta el 27%. De ser así, no afectaría a la gran mayoría de los inversores. Poca gente ingresa más de 140.000 euros de dividendos al año, yo no conozco a nadie.
Lo que más me preocupa es que en 2016 se habló, que los dividendos pasarían a tributar como rentas del trabajo, y ése creo que sería el gran problema para el inversor medio. Si las rentas del capital, pasaran a tributar como rentas del trabajo, se sumarían a nuestro sueldo, incrementándolo, y, por consiguiente, tributando en el tramo más alto. Para saber cuánto pagaríamos, tenemos que tirar de IRPF. De media en España tenemos estos tramos (aproximados al depender de cada comunidad y situación familiar):
  • Hasta 5.500 euros no se paga nada.
  • De 5.500 a 19.750 euros un 19%.
  • De 19.750 a 25.700 euros un 24%.
  • De 25.700 a 40.700 euros un 30%.
  • De 40.700 a 60.000 euros un 37%.
  • Más de 65.500 euros un 45%
Siguiendo con el ejemplo anterior por 5.000 euros de dividendos pasaríamos a pagar siempre, más que ahora, salvo que cobremos menos de 19.750 euros. En un sueldo de 40.000 euros anuales, la subida sería muy importante, desde el 19% hasta el 37%, pasarías de pagar 950 euros de impuestos, a pagar 1850 euros. Con sueldo por encima de 40.000 euros, lo mejor sería migrar hacia fondos de Inversión. En el programa no hay nada concreto sobre esta medida, así que lo más prudente, será esperar.
Esta medida, podría ser interesante únicamente para gente que viva exclusivamente de sus dividendos, sin superar los 20.000 euros aproximadamente. Fiscalmente, saldrían beneficiados.
Se adapte la fiscalidad a la economía y a las prioridades del siglo XXI, promoviendo la armonización a nivel europeo: impuestos sobre determinados servicios digitales, impuesto sobre transacciones financieras e impulso a la fiscalidad medioambiental -que desincentive la contaminación, impulse el proceso de descarbonización de la economía y favorezca la transición ecológica”
Otra medida que me preocupa es el incremento sobre las transacciones financieras, con menor repercusión sobre el papel, para inversores a largo plazo, pero importante al fin y al cabo. Pagaríamos más dinero cada vez que compráramos o vendiéramos acciones. Veremos en los próximos meses en que se queda este impuesto, toda apunta a una tasa del 0,2% para compra-venta de acciones españolas. De ser así, afectaría, pero de forma mínima a inversores a largo plazo.
El problema de estas dos medidas para los inversores y ahorradores, es que serían socialmente bien vistas por la gran mayoría de los españoles. Prueben a comentarlas con su círculo de amigos, seguro que a la gran mayoría les da igual o están a favor. Al final, socialmente son medidas contra “ricos”, aunque puedan llegar a afectar a pequeños ahorradores como nosotros. A día de hoy y sobre el papel, dichas medidas solo afectarían a sueldos superiores a los 130.000 euros anuales, y a ingresos anuales vía dividendos superiores a los 140.000 euros, todo lo demás es especular. Pase lo que pase, seguimos en el camino, trabajo, ahorro e inversión.

Saludos a todos.

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