EXPLORANDO LA RENTA FIJA I

Llevamos meses de fuertes subidas en las bolsas, que han llevado a tener una rentabilidad importante en la mayoría de las carteras. En mi caso, no he realizado ninguna compra desde enero del presente año, situando la liquidez actual de mi cartera en un 16%, y aumentando mes a mes vía ahorro.
En la entrada de esta semana quería hacer un primer acercamiento a la inversión en renta fija. Un primer acercamiento desde un auténtico ignorante en la materia. Nunca he contratado ningún fondo de Renta Fija. Actualmente mi liquidez está parte al 5% en la cuenta nómina de Bankinter, y parte al 0% en el Bróker, sin ningún tipo de rentabilidad. Podría ser interesante depositar parte de la liquidez en un fondo de inversión de Renta Fija. Vamos por partes, ¿Qué es la renta Fija?

Cuando el estado o una empresa necesita captar capital para financiar sus actividades, emite deuda. El objetivo es que les presten el dinero que necesitan, convirtiéndose el que presta su dinero en su acreedor. 
Esta emisión de deuda es la que engloba a los “productos de renta fija”. Reconocen una deuda para la entidad que los emite. En general, los productos de renta fija suelen tener un plazo determinado y una “rentabilidad conocida” de antemano o derivada de una fórmula, pero nunca negativa. Es decir, si se mantiene hasta vencimiento es muy probable recuperar al menos, el 100% del capital invertido.
Un aspecto muy importante a tener en cuenta, es que el inversor en renta fija es acreedor de la sociedad emisora, mientras que el accionista es propietario de una parte del capital, por lo que en caso de liquidación de la sociedad, el acreedor tiene prioridad frente a los accionistas.
El producto por excelencia de este mercado son los bonos.
Utilizando y resumiendo el Bono como ejemplo de renta fija, podemos decir que, tenemos varios “actores” que participan en la renta Fija:
  • Emisor: Es la entidad pública o privada que emite la deuda, es decir, los títulos. Es la entidad que pide la deuda.
  • Principal o nominal del bono: Es la cantidad de dinero que pide prestado el emisor, correspondiente a cada título.
  • Cupón: Es el tipo de interés que debe pagar el emisor. Se expresa como un porcentaje del principal.
  • Fecha de vencimiento: Es el momento en el que el emisor debe devolver el dinero, momento en que termina el préstamo.
  • Comprador: quien compra el bono. Nosotros mismos si decidimos comprar un fondo de inversión de renta fija.
¿Tipos de renta Fija?
Según su emisor, entre:
  • Renta fija pública (“Deuda Pública”): cuando el emisor es un Estado, una comunidad autónoma u otro organismo público. Los productos por excelencia son: Bonos, Letras y Obligaciones del estado.
  • Renta fija privada: cuando el emisor es una empresa privada. Tenemos en este grupo de renta fija: bonos y obligaciones simples, obligaciones subordinadas, cédulas hipotecarias y otros productos más complejos.
Según su plazo de captación y negociación:
  • Renta fija del mercado monetario: activos de renta fija a corto plazo (no suele exceder los 18 meses). Estos activos tienen muy bajo riesgo y elevada liquidez (es fácil comprar y vender en los mercados secundarios).
  • Renta fija del mercado de capitales: activos que se emiten a plazos medios y largos (a partir de dos años).
¿Cuáles son los riesgos de la renta fija? 
Una de las creencias erróneas más extendidas es pensar que invertir en renta fija es invertir sin riesgos. Cualquier producto de inversión contiene riesgo en mayor o menor medida. Estos riesgos siempre deberán venir detallados en el folleto de emisión del producto. En concreto, los principales riesgos que se asumen son:
  • Riesgo de mercado: es la posibilidad de que los valores coticen por debajo del precio que pagamos por ellos. Las fluctuaciones de precios de la renta fija cotizada dependen sobre todo de la evolución de los tipos de interés, de las circunstancias de mercado y de las condiciones económicas generales. Lo pueden ver de forma clara en el siguiente ejemplo.
  • Riesgo de liquidez: es el riesgo de que no se encuentre contrapartida en el mercado y, por tanto, que no se pueda vender el producto.
  • Riesgo de crédito: se trata del riesgo que se asume por la posible falta de cobro de los intereses y/o principal de la inversión por parte del emisor. Los riesgos son mayores, cuando el tipo de interés esperado es mayor.
¿Es un buen producto para tener parte de nuestra liquidez?
Como comentaba al inicio de la entrada, es simplemente un acercamiento de un ignorante en la materia al mundo de la renta fija. Yo elaboro mi propia clasificación, centrándome solo en el plano inversor. Que tenemos en el mercado:
  • Deuda Soberana: deuda emitida por países. Uno de los productos más seguro que tenemos en el mercado. Los obligaciones soberanas tienen carácter defensivo y son productos seguros, pero la rentabilidad en baja. Evidentemente hablamos de deuda emitida por países serios. 
  • Deuda Corporativa: deuda emitida por las empresas. Las posibilidades de que no puedan hacer frente a los pagos son mayores que en la deuda soberana. Pero el riesgo es más bien limitado si elegimos bien la empresa.
  • Obligaciones de alto rendimiento (High Yield): las empresas que están detrás de estas obligaciones son empresas con frágil salud financiera. Evidentemente la rentabilidad aumenta notablemente respecto a los productos anteriores.
Y hasta aquí el primer acercamiento. En próximas entradas hablaremos de productos en concreto y profundizaremos más en la materia. A día de hoy sólo valoro invertir en un fondo de renta fija a corto plazo a modo de “monedero” para la liquidez.
¿Invierten en renta fija? ¿Me recomiendan algún fondo de inversión?
Saludos a todos.

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